Bienvenidos estimados lectores
Marcha por la paz y la justicia en Xalapa / Por: Alejandro D. Flores Fernández
Carta de Javier Sicilia
Nuevo Wal-Mart en Xico genera inconformidad / Por: Félix HernándezCULTURA / La dignidad y la libertad / Por: Elasar Dupuy Hernández
Al servicio de la sociedad
Bienvenidos estimados lectores
Queridos lectores y colaboradores, este es el tercer número de nuestra revista y a pesar de ser una revista local no hemos podido escapar de los temas nacionales, asumimos que esta será la tendencia a futuro.
Aunque algunas cosas se modifican al paso del tiempo no cambiará nuestro deseo de hacer que nuestra revista posea lo necesario para instruir a la gente y fomentar un pensamiento más crítico dentro de la sociedad a favor de la misma, pues la crítica, es una herramienta necesaria para fomentar la democracia, ya que una mente crítica hace de su dueño un ser más libre, conocedor de sí mismo, de lo que necesita y de lo que una sociedad sana requiere.
El equipo de trabajo de ATENEA PROTECTORA DE LA CIUDAD espera promover la democracia, inmiscuir a todos en los asuntos de la nación. Entre nuestros deseos se suma la necesidad de fomentar la cultura, abrir paso a nuevas expresiones, a nuevas perspectivas de la misma para que ustedes nuestros lectores puedan apreciar nuevas ideas y nuevas formas de mostrar los asuntos de la vida personal y del mundo.
Por lo anterior la convocatoria sigue abierta, deseamos saber lo que tienes que decirle a la sociedad, qué sucede, qué opinas, cómo piensas y cómo te expresas. Sabemos que allá afuera hay muchos con la necesidad de expresarse, muchos que tienen mucho que decir; te esperamos y deseamos que tomes en cuenta esta humilde revista que apenas inicia.
Marcha por la paz y la Justicia en Xalapa
| La marcha comenzo en la Facultad de Económia de la Universidad Veracruzana |
Cuando sucedió el asesinato del hijo del poeta Javier Sicilia, fuimos testigos de como el dolor de un padre dedicado a difundir la cultura era tomado por los medios de comunicación. Por tanto, hasta ese momento, nosotros, el equipo de trabajo de ATENEA PROTECTORA DE LA CIUDAD, habíamos decidido no escribir ni publicar trabajo alguno por tal suceso por estas razones: 1) para nosotros no hay ciudadanos de primera de segunda o de tercera, en México ha habido muchas víctimas y cada una de éstas fue un hijo, una hija, una madre o un padre, Javier Sicilia fue recibido por el presidente quien le prometió capturar a los culpables de la muerte de su hijo, él ha tenido el apoyo de intelectuales y periodistas que se han sumando a su dolor y apoyado sus ideas, sin embargo la familia Reyes en Chihuahua ha estado a merced de la delincuencia, su activismo ha tenido consecuencias funestas pues la familia está siendo poco a poco eliminada y nadie como el gobernador de ese estado y mucho menos el Presidente de la República ha tenido una palabra de aliento para la familia, que está en las manos de la caridad ciudadana y de la posible protección de países como Canadá, E.U. y España, sin olvidar que los enemigos de esta familia están libres y no se sabe nada de ellos ni si el Estado está intentando resolver el asunto; 2) el caso ha tenido la suficiente difusión como para tener otro espacio en una humilde revista como la nuestra y 3) nuestra revista, aunque ha tomado temas nacionales, tiene carácter local.
Nuestras razones fueron superadas por los hechos y debimos otorgarle un espacio en nuestra revista cuando el 6 de abril se realizaron marchas en algunas ciudades de México, tales como Morelia, Juárez, Monterrey, Jalisco, Guanajuato, Etc., y del extranjero. En Xalapa, la marcha estuvo constituida, principalmente, por ciudadanos estudiantes de la Universidad Veracruzana y destacaron algunos profesores de la misma universidad. El recorrido comenzó en la facultad de economía y culminó en la Plaza Lerdo en el centro de esta capital veracruzana.
No creemos que sea necesario exponer en estas líneas los pormenores de la Marcha, los videos puestos en Youtube (filmesRERUM) dan cuenta de ellos, más bien creemos que es mejor tocar la esencia de ésta la cual no fue en apoyo a el poeta únicamente, aunque inició como una tarea de empatía y solidaridad hacia él, en realidad las motivaciones que hicieron que esta marcha se realizara así como las otras hechas fueron más allá de el hombre que perdió a su hijo. Se uso una frase que el poeta maquino para expresar su insatisfacción y fue tomada por los ciudadanos que participaron en la marcha la cual fue “estamos hasta la madre” y ésta toma lo que muchos sienten con respecto a esta guerra cuyas consecuencias funestas han sido mayores que el fin que la misma persigue.
Lo que siente la ciudadanía con respecto a lo que sucede en México es lo que ahora expresa sentir el poeta a raíz de su perdida. Hoy debemos preguntarnos si es legítimo el camino que la política ha tomado en esta última administración y si vale la pena vivir, como augura el secretario de seguridad pública, otros siete años para que disminuya la violencia, debemos hacernos más preguntas como: ¿en realidad necesitábamos combatir al narcotráfico? ¿Esta escandalosa guerra es para librarnos de la delincuencia organizada o es para cubrir otras cosas escandalosas? ¿Quiénes se benefician en realidad al final y en el transcurso de esta guerra? ¿Quiénes son en verdad nuestros aliados y nuestros enemigos? ¿Por qué la guerra se basa en la fuerza y no en inteligencia? ¿Por qué no se escucha a los expertos en seguridad nacionales e internacionales?
Claramente esta guerra no nos pertenece, esta es una guerra iniciada por los Estados Unidos y lamentablemente la adoptó Felipe Calderón, dejando atrás cosas más importantes para el desarrollo de una nación tales como la educación, los sistemas de salud, los asuntos laborales y sindicales, la eficacia en los sistemas políticos, Etc.
Rememoremos las palabras que el subcomandante Marcos dijera el pasado febrero acerca de esta guerra de la cual dice que “viene desde el poder” y su fin irremediable es una "una nación destruida, despoblada y rota irremediablemente" en su estructura más intima. El rebelde zapatista piensa que esta guerra es para cubrir o legitimar la muy cuestionada elección del 2006 y que "por ello hizo suya la proclama de Theodore Roosevelt que señala: 'Este país necesita una guerra'".
Edgardo Buscaglia un experto en seguridad, que ha invitado a Felipe Calderón a discutir la estrategia contra el narcotráfico, dice que hay cuatro ejes para combatir a la delincuencia organizada los cuales son: atacar a las cúpulas, atacar a los brazos armados, atacar los circuitos financieros y deshacer la protección política. Él dice que en México únicamente se atacan a los brazos armados y a las cúpulas, por lo cual, se entra en una paradoja que él llama “paradoja de solución social” lo que necesariamente provoca brotes de violencia.
También afirma que hay otras características de la delincuencia organizada que pueden llevar a un Estado fallido como lo son la feudalización, la cual se refiere a que la delincuencia organizada se relaciona con las fuerzas políticas e incluso toma puestos políticos. Otra es la infiltración, un ejemplo de ésta es el caso de Víctor Bout, quien se infiltro en la defensa de los Estados Unidos y trabajo con el tráfico de armas. El experto en seguridad afirma que para superar esto habría que hacer un pacto político donde entren en acuerdo todas las fuerzas políticas y se sumen a un esfuerzo en el cual se limpie primero la casa, es decir, que para empezar a mejorar este estado de cosas hay que empezar con limpiar las instituciones y los puestos más altos y luego ir por lo demás.
Vale la pena recordar, igualmente, lo escrito en El Diario de Juárez el pasado 18 de septiembre del año pasado, por la redacción, tras la muerte de algunos de sus periodistas, la cual titularon ¿Qué quieren de nosotros?, y está dirigida a las diferentes organizaciones que se disputan la plaza de Juárez. Al parecer en un acto desesperado le dicen a dichas organizaciones “Hacemos de su conocimiento que somos comunicadores, no adivinos. Por tanto, como trabajadores de la información queremos que nos expliquen qué es lo que quieren de nosotros, qué es lo que pretenden que publiquemos o dejemos de publicar, para saber a qué atenernos”.
“Ustedes son, en estos momentos, las autoridades de facto en esta ciudad, porque los mandos instituidos legalmente no han podido hacer nada para impedir que nuestros compañeros sigan cayendo, a pesar de que reiteradamente se los hemos exigido”.
Y dicen sobre la guerra contra el narcotráfico: “A la vuelta de estos años, la historia es bien conocida: el primer mandatario, para conseguir la legitimación que no obtuvo en las urnas, se metió –sin una estrategia adecuada–, a una guerra contra el crimen organizado sin conocer además las dimensiones del enemigo ni de las consecuencias que esta confrontación podría traer al país”.
Javier Sicilia ha tomado el camino correcto en cuanto ha apostado por la convocatoria y la memoria. Esperamos que la labor que ha emprendido, no se disuelva, porque en estos días están los medios a la expectativa, pero es común que tras una catarsis informativa llegue el momento en el que el asunto se disuelve entre otras informaciones.
Hoy como ciudadanos debemos prestar atención a las cosas que suceden a nuestro alrededor, en todo caso la crítica es un elemento fundamental en una democracia y no debemos perderla. Un Estado está al servicio de sus ciudadanos, su tarea fundamental está en procurar el bienestar de todos. Hoy estamos en tiempos difíciles, en estos días se está determinando mucho el futuro, unámonos con aquellos que quieren la paz, sigamos el mal menor y demos pasos hacia adelante para que lo que hoy vivimos no entre a lo cotidiano y normal en la vida nacional, nadie debe acostumbrarse a vivir con temor e incertidumbre.
En esta ocasión fue el poeta Javier Sicilia, mañana no sabemos, lo que sí está claro es que su voz es fuerte y está en él y en nosotros mantenerla con vida, su voz es como las otras y tiene en esencia la tragedia de muchos otros cuyas voces no han encontrado un camino para ser escuchadas. La forma en que él ve las cosas, más allá de la simple forma, puede ser bueno para encausar conciencias y modificar la política, nosotros vemos algo bueno en su intervención.
| La marcha por la paz y la justicia terminó en la plaza Lerdo. |
Carta de Javier Sicilia
Publicada en la edición 1976 de la revista Proceso
El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del país a causa no sólo de la guerra desatada por el gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor.
No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza –la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre.
Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia.
De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido.
Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto.
Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia.
No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos.
Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma.
Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país.
Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación
Nuevo Wal-Mart en Xico genera inconformidad
El pasado 15 de abril habitantes de Xico protestaron frente a palacio de gobierno en esta capital veracruzana debido a que se pretende instalas un Wal-Mart cerca del centro histórico de ese pueblo cuya imagen ha llevado a algunos a intentar que sea nombrado Pueblo Mágico.
Los opositores a dicha empresa, que ya fue aprobada por el cabildo, argumentan que dicha sucursal estará cerca del Centro Histórico lo que alterara la imagen del pueblo, dañará la economía local al alterar el consumo y provocará el quiebre de muchos pequeños empresarios locales pues Xico vive de los pequeños mercados y el edificio que ocupara dicha empresa estará frente al mercado, que aunque generará empleos muy poco permanecerá en la localidad debido a que se trata de una trasnacional. El Frente Ciudadano Xiqueño ha dicho que se trata de un acto de corrupción, ya que solo se ve el beneficio de unos pocos y no se está tomando en cuenta la opinión de la gente del sitio.
El cabildo, dice al respecto que no deben temer al progreso y a las transnacionales y que si se opta por evitar la instalación de la empresa la federación podría obligarlos a aprobarla. Además dicen que Xico tiene una población de 37 mil habitantes y que los manifestantes son unos pocos.
Lo cierto es que en Xalapa hubo pocos manifestantes pero sería interesante saber los resultados de una consulta popular, pues es lógico que no todos tienen el tiempo para trasladarse hasta la capital del estado para manifestarse ya sea a favor o en contra de dicho proyecto, aún dentro de Xico no todos manifiestan su opinión saliendo a la calle.
En todo caso parece que no hay vuelta atrás para dicho proyecto y el nuevo Wal-Mart se instalará, veremos que más sucederá debido a dicho asunto ya que por lo visto Xalapa será testigo de las muestras de inconformidad de los xiqueños.
LA DIGNIDAD
José Martí
Yo quiero que la Ley Primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre. En la mejilla ha de sentir todo hombre verdadero el golpe que reciba cualquier mejilla de hombre; envilece a los pueblos desde la cuna el hábito de recurrir a camarillas personales fomentadas por un interés notorio o cubierto, para la defensa de las libertades; sáquese a lucir, y ha incendiar las almas, y a vibrar, como el rayo, a la verdad, y síganla, libres los hombres honrados… O la República tiene por base el carácter entero de cada uno de sus hijos, el hábito de trabajar con sus manos y pensar por sí propio, el ejercicio íntegro de sí y el respeto, como el honor de familia, al ejercicio íntegro de los demás –la pasión, en fin, por el decoro del hombre– o la República no vale una lágrima de nuestras mujeres, ni una sola gota de sangre de nuestros bravos.Discurso
LA JUSTICIA
Victor Hugo
La libertad es necesaria al hombre. Se podría decir que la libertad es el aire respirable del alma humana. Bajo cualquier aspecto le es indispensable.
Cierto es que no todos lo pueblos europeos son completamente libres: pero lo son en un aspecto. Aquí es la ciudad la que es libre: allá es el individuo; en este lugar es la plaza pública, en aquel es la vida privada; aquí es la conciencia, allá es la opinión. Puede decirse que hay naciones que no respiran sino con una de sus facultades, como hay enfermos que no respiran más que con un pulmón. El día en que esa forma de respirar le fuese negada o cesara de serles posible, la Nación y el enfermo morirían. Mientras tanto viven hasta el día que les llegue la salud plena, es decir, la libertad.
Conclusión al asunto del Rhin
EXTRAVIADO
Guillermo Antonio Palacios Rodríguez
originario de Xalapa, no se sabe su paradero desde el 28 de marzo, en las Calles Antiguo Sumidero y Valle de cristal a las 23:00 horas.
Viste camisa negra manga larga, pantalón de mezclilla azul y tenis blancos, es moreno, complexión delgada, cabello lacio oscuro, 1.60 de estatura, 18 años de edad.
Cualquier información que dé con su paradero favor de llamar a los teléfonos:
044 22 88 59 89 31 / 22 81 12 22 30 / 22 81 63 41 04












